Pasaporte para la esperanza

 
 
Miles de niños de la región de Anantapur (India) esperan que la Fundación Vicente Ferrer cambie sus vidas.
 
 
Mucha productividad por muy poco dinero. El estado de bienestar es una entelequia para los indios, lo mismo que la jubilación o la seguridad social.

En la ciudad de Bangalore, capital del estado de Karnataka, situada en el triángulo sur de este enorme país, la empresaMicrosoft tiene una factoría casi tan importante como sus centros de trabajo de Estados Unidos. Los expertos aseguran que Bangalore es el nuevo Silicon Valley de las empresas tecnologías informáticas. Allí los indios trabajan el doble y ganan la mitad. En esta ciudad de seis millones de habitantes también se han instalado los call centres de las tarjetas de crédito más importantes de los Estados Unidos. Cuesta menos atender a un cliente de Las Vegas desde Bangalore que desde Las Vegas.

Pero hay más contradicciones. Mientras que un tercio del país se muere literalmente de hambre, una gran parte del presupuesto nacional se utiliza en investigar sobre nuevas armas nucleares, en perfeccionar la bomba atómica que India posee, para seguir manteniendo ese pulso atroz que desde hace varios años sostiene con Pakistán, su vecino y enemigo a muerte.

 
Por otro lado, una sana ambición: Dos millones de personas se benefician de la labor de la Fundación Vicente Ferrer, pero en el estado de Anantapur viven cuatro millones de almas y la sana ambición de esta fundación es llegar a todos. En especial a esos nuevos 30.000 niños que esperan un padrino español.

En Anantapur existe ya una generación de jóvenes adultos alfabetizados que ha crecido en las escuelas de la fundación y que hace unos años eran niños sin acceso a la educación. Hoy, algunos de ellos ejercen como profesores de su comunidad. El objetivo final de la fundación es conseguir la autosuficiencia para cada pueblo. Ferrer, desde el principio, tenía muy claro que había que enseñar a pescar y no dar peces.

¿Las claves de este milagro indio-español? “El desarrollo comunitario, consolidar comunidades rurales que son capaces de darse apoyo y confianza mutuamente. Nuestra voluntad de permanencia en una misma zona y nuestra implicación con sus habitantes ha permitido que algunos de los primeros pueblos de nuestro radio de actuación hayan alcanzado un alto nivel de cohesión social, condición indispensable para asumir la autosostenibilidad”, explica Mercé García, de la Fundación Vicente Ferrer.

“Los retos para el futuro son conseguir que todas las familias dálits de Anantapur accedan a una vivienda digna, que todos los niños del distrito estén integrados en el programa educativo de la fundación, finalicen los estudios secundarios y vayan a la Universidad o cursen una formación profesional con el objetivo de que aprendan un oficio. Que todas las personas, de todas las castas, reciban atención sanitaria, que todos los niños con discapacidad reciban atención institucional y los adultos que sufran discapacidad severa reciban una pensión…”, asegura Mercé, una de las más de 1.500 personas que trabajan en la Fundación y que, de repente, interrumpe sus palabras para pensar en voz alta: “De verdad, queda tanto por hacer…”.

 
Fuente: "Perfiles"

 

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7 respostes a Pasaporte para la esperanza

  1. Hari ha dit:

    Muchísimas gracias por toda esta información, Yam. Sat Nam.Hari

  2. Marimar ha dit:

    …Tanto por hacer…es cierto, en éste mundo nuestro, pero en la India es muy sangrante lo que está sucediendo…hace falta otro Vicente Ferrer que siga llevando la causa…queda su fundación que está haciendo una gran labor y esperemos que no decaigan y sigan con la motivación.Gracias por traer este tipo de información a tu blog, Yogi.Un gran abrazo de Mar.

  3. Carmeta ha dit:

    En Anantapur, estuvo mi hija y sé muy bien lo que hay allá.Todo lo que pueda haré por aquellas personas.Feliz día de la constitución.Carmen

  4. mitomi ha dit:

    un gran trabajo yam el de vicente ferrery estoy totalmente de acuerdo en que hay que enseñar a pescar no a dar los pecestendria que haber mas gente con este espiritupor ayudar a los demas y no solo en indiahace tanta falta en tantos sitios este tipo de ayudauna gran entrada un calido abrazoahims…inma…

  5. Verónica ha dit:

    Acciones como esta nos sirven de estímulo y ejemplo para hacer lo propio en nuestra realidad cercana.Un abrazo

  6. Yogi Yam ha dit:

    "Vicente nunca quería descansar, siempre trabajaba, charlaba o, si estaba en casa, leía. Todo el mundo que lo conoció sabe que es imposible que ahora esté parado, seguro que ya está ocupado. Está en el cielo y vigila a su alrededor para ver cómo puede mejorar la vida de la gente." Anna Ferrer

  7. Mariloli ha dit:

    Vicente Ferrer un ser humano excepcional, ojalá fuesemos capaz de trabajar por mejorar la calidad de vida de tantos hermanos que viven en la más absoluta miseria. Un cordial saludo

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